Da y Viví

Marzo 4, 2008 - No Responses

Vivís más cuando das. La ciencia ha agregado su propia nota de gracia, decorando con más evidencia probatoria de que el dar hace más aumenta la longevidad del que lo hace.

Por: PT Staff, publicado en Psychology Today (Traducido Libremente por Maureen Garita)

La Biblia insiste que hay más bendición en dar que recibir. Y si defines vivir una vida larga y saludable como bendición, entonces la Biblia está en lo correcto… o fue mas bien Pablo? La ciencia ha agregado su propia nota de gracia, decorando con más evidencia probatoria de que el dar, aumenta la longevidad del que lo hace. Y que recibir apoyo, aunque es de mucha ayuda en algunas formas, no es siempre una bendición tan plena.

Las bondades de dar de las que hablamos son cosas como llevar un amigo al doctor, ayudar a un enfermo o un vecino anciano a hacer las compras, ofrecerse voluntariamente para llevar comidas a la gente que no puede salir, o cuidar un miembro familiar crónicamente enfermo. Estos son conocidos en el ambiente de la psicología como “instrumentos de soporte”. Entonces hay salida constante de soporte emocional, los esposos considerados y las esposas se dan por su cónyuge, lo que incluye cosas como hacer sentirse amada a la otra persona, cuidada y escuchada cuando necesiten hablar.

Intuitivamente creemos que ayudar hace a la otra persona sentirse mejor. Pero recibir apoyo también puede generar sentimientos de dependencia. Y depender de otros para ayuda y soporte puede generar también culpabilidad o ansiedad. Puede hacer que la gente siente que es carga para otros, e incluso aumentar las tendencias de suicidio entre los que lo reciben.

Por algún tiempo, los investigadores han sabido que el contacto social puede tener un impacto perceptible en proteger la salud de la gente. Parece que el sistema inmunológico funciona mejor, se baja la frecuencia de resfríos y otras infecciones. Acelera la curación de las heridas. Pero ahora sucede que no todo contacto social es creado con igualdad. Y los beneficios de este pueden pertenecer a los que están del lado de los que brindan.

El dar, según encontró un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan, reduce la mortalidad y promueve la longevidad. No importa si el apoyo es del tipo que dan los cónyuges, o bien el del tipo de “instrumentos de soporte” que uno puede proveerle al prójimo. De cualquier forma, tiene un impacto significante en el que da.

Y recibir no tiene algún impacto en la mortalidad.

Ayudar a otros reduce el sufrimiento en los que dan, mejora tanto la salud física como la mental. Le brinda a la gente un sentido de pertenencia y de trascendencia Aumenta la felicidad, disminuye la depresión. En breve, aumenta las emociones positivas. Y las emociones positivas son buenas para el cuerpo, y promueven salud cardiovascular e incrementan la eficacia del sistema inmunológico.

Así que ya hay prueba científica: Ayudar a otros es una forma de ayudarte vos mismo.